El fuerte testimonio de la familia Rillón
Andrés Rillón, hijo del comediante y abogado
conocido como “Don Pío” en Jappening con Ja, contó la dura búsqueda que tuvo
que vivir junto a su familia por más de
veinte años para poder encontrar a su supuesta hija muerta, así pasando a ser
otra de las víctimas que apuntan a un solo culpable, el cura Joannon o Gerardo
Joannon.
La tarde del martes 15 de abril del 2014 Andrés
llego a contar la cruda verdad a la PDI, estuvo por más de dos horas declarando
luego que la congregación de los Sagrados Corazones decidiera investigar sobre
las acusaciones contra el sacerdote perteneciente a dicha congregación.
El caso Rillón sucedió en 1983, Andrés y su
pareja tenían 23 años, ambos se enteraron que serían padres, pero no
se imaginaron lo que les esperaba. La novia de Andrés Rillón llegó hasta la
Clínica Santa María para dar a luz a su primera hija, el parto fue por cesaría
y atendido por el doctor Gustavo Monckeberg Barros, al regresar de la anestesia
se le informa que su hija había nacido muerta, Rillón supo la noticia de forma
telefónica y en voz del padre de su entonces novia.
Se enteró a través de las enfermeras de que no
había nacido muerta, sino que había sido entregada en adopción, fue a exigir
explicaciones a la Clínica donde el mismo doctor Monckerberg le confirmó la
noticia que su hija estaba viva y que había sido entregada en adopción.
Año tras
año buscaron respuestas que nadie pudo
dar. Luego de 21 años, por medio de un sacerdote cercano, Rillón
encontró a su hija; en el 2004 pudo concretarse la reunión entre padre e hija.
El hijo del comediante lo describió como un momento inigualable, único y muy
emotivo. Este fue el momento que le puso fin a más de dos décadas de arduo
sufrimiento y pudo encontrar las
respuestas a su exhausta espera. (Segunda, 2014)
Otros
testimonios
Otro de los innumerables casos es precisamente
el de Carmen, una mujer que quedó embarazada a temprana edad de su novio en
ese entonces, ella se sintió feliz al saber que iba a ser madre y poco a poco
lo fue asimilando de mejor manera, pero su novio se negó con un rotundo no, al
igual que su madre, quien enérgicamente sugirió que lo mejor para ella y para
la familia era abortar.
Su padre por otro lado siempre fue más
condescendiente con ella, señalando “Siempre te voy a apoyar, sea cual sea tu
decisión”, con estas palabras Carmen se sintió mucho más acompañada, ya que su
madre al pasar los días insistía con la posibilidad de que la mejor solución
era el aborto.
Carmen recuerda este episodio de su vida con
mucha tristeza, pero señala recordar cada momento que predecía el parto con
claridad.
Es así como gracias a su embarazo comenzó a
tratar más con Gerardo Joannon, quien además de ser su sacerdote, era íntimo
amigo de la familia.
Ante la insistencia de su madre, la situación
se fue volviendo cada vez más complicada, tanto así que el cura Gerardo tuvo
que intervenir varias veces a petición de la mama de Leticia.
Una vez asimilado el embarazo por parte de sus
padres, su mama específicamente, Carmen se fue a vivir a Concepción junto a su familia por el traslado de trabajo
de su papa, y poco a poco su espera se hacía cada vez más placentera ya que en
concepción pocos la conocían e hizo amistades que la apoyaban totalmente con su
embarazo.
Un día recibió la visita de su ex novio quien
se mostró arrepentido por lo sucedido y decidió si hacerse cargo de su hija y
darle el apellido como correspondía, Carmen feliz con la noticia se sintió aún
más segura ya que podía ver su futuro mucho más prometedor con su pequeña hija
y un padre que la apoyara.
El mes de mayo tuvo que viajar a Santiago por
un control rutinario, al volver a su cada ubicada en “El gol” por ese tiempo
sintió un fuerte dolor, y tras percatarse de que su bebe iba a nacer intento
llamar a sus papas y al médico, cuando por fin este respondió le señalo que
debería dirigirse de inmediato a la clínica “Carolina Freire”.
Según señala Carmen, todos sus recuerdos eran
muy precisos hasta el momento en que dio a luz. (Villarubia, 2014) Lo siguiente que
recuerda es a su madre dándole la noticia de que su hija no nació con vida (Villarubia, 2014) Carmen siempre sintió
que su hija si seguía con vida, y lo pudo asegurar cuando luego del paso de 30
años se esclareciera toda esta situación y se enterara de que su hija había
sido dada en adopción al nacer.
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